Esta es una novela ucrónica y fantástica que debe leerse con la mente abierta.
El joven hijo de un arqueólogo —muy aficionado a la cultura inka—, descubre un día que puede viajar mentalmente al pasado y ver el mundo Inka a través de los ojos de uno de sus habitantes.
Pero no es solamente este chico, un video bloguero ha sido contactado mentalmente por un sacerdote inka. El sacerdote le ha contado que la madre Tierra es un solo ser vivo, conformado por los trillones y trillones de bacterias en él, y que esta entidad es tan poderosa y sutil que nadie (o casi nadie) se da cuenta siquiera de que existe, pero está ahí, y sabe que nuestra cultura moderna es ecocida: la Tierra está muriendo y a menos que esta conciencia global haga algo, la Tierra y toda la vida sobre ella morirá. Así que decide hacer puentes pasado-presente para que el chico aficionado a la cultura Inka prevenga la conquista europea y logre que la cultura predominante sea Inka, que es mucho más respetuosa con la ecología.
Muchos profesores e investigadores universitarios también han descubierto pistas y señales muy sutiles de que la teoría de la conciencia global sí es cierta. Gracias a un accidente en unos laboratorios de investigación gubernamentales, algunas agencias del gobierno, del ejército y fuerzas de vigilancia se involucran. Empiezan a investigar, y con la ayuda forzada del video bloguero, se dan cuenta de que esta teoría —por loca y paranoica que parezca— es cierta, y significa que, si se modifica la historia, toda la cultura y civilización occidental van a desaparecer. Ya no van a existir los gobiernos, la industria y todo su poder y dinero. Quizá se salve la Tierra y toda la vida en ella, pero ellos ya no van a existir, y eso es lo que les importa. Por eso empiezan a perseguir con ferocidad al chico aficionado de los inkas y a todo aquel que se atreva a ayudarle.
En esta novela brillante e irrepetible, densa y divertida, sorprendente y esperanzadora podemos seguir el conflicto, la angustia, la magia y el poder ecológico de esta carrera en favor de la vida y contra el ecocidio.
Y, además, podemos aprender mucho del mundo Inka, el Inka Pacha, como que la palabra "Inka" es la forma culta y académica de escribir "Inca", el término popular.